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miércoles, 18 de mayo de 2011

Violencia de género. El reto del siglo XXI.



La violencia de género nace de la desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, y se ejerce por quienes sean o hayan sido sus cónyuges o estén o hayan estado vinculados a ellas por relaciones afectivas, aún sin convivencia.

La definición más aceptada de violencia de género es la propuesta por la ONU en 1995: “Todo acto de violencia sexista que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psíquico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada."

Erradicar la violencia de género es el verdadero reto del siglo XXI. Es la primera causa de muerte de la mujer en el mundo, pero también es la primera causa generadora de guerras. El niño que crece en el mito de la superioridad del varón frente a la mujer, incorpora a sus más íntimas creencias la de que unos seres son superiores a otros sólo por su sexo. Es fácil extrapolar esta idea a la de superioridad por la raza, por la lengua, etc.
La violencia por razones de género adquiere muchas formas - física, sexual, psicológica, libertades restringidas, coerción y amenazas - que se producen tanto en el ámbito público como privado. Los hombres, las mujeres y los niños, todos son víctimas de esta "forma de género" de la violencia. A pesar de ello, la violencia por razones de género es predominantemente violencia del hombre o violencias de los hombres.
En resumidas cuentas, la violencia por razones de género tiene sus raíces en la parte estructural y personal. Se centra en el patriarcado - un sistema que coloca al hombre sobre la mujer (y sobre otros hombres) e instila un sentido de derecho y privilegio en muchos hombres.

 

El siguiente video emitido en televisión anima a todas aquellas personas que son testigos de la violencia de género a denunciarla:
CAMPAÑA "PAREMOS EL GOLPE"


Jovana Punisic

BURKAS AFGANOS ¿Represión o tradición?


El burka, es un atuendo que actualmente llevan algunas mujeres árabes e islámicas, es un velo atado en la cabeza, largo hasta los pies cubriendo el cuerpo y el rostro a excepción de los ojos por medio de una abertura o redecilla. Usado principalmente en Afganistán, donde es la vestimenta tradicional de las mujeres afganas.
Este tipo de prenda encuentra su origen en los desiertos mucho antes de la llegada del Islam. Tenía dos funciones principales: primero actuaba como protección contra los vientos fuertes. Hombres y mujeres la llevaban en aquellos tiempos y aún lo hacen, y su segunda función está ligada a la protección de las mujeres, en situaciones de asalto, las mujeres se cubrían con esta prenda como protección para evitar ser secuestradas.

¿Qué dice el Corán del uso del burka? El uso del burka no es mencionado en el Corán. Sin embargo, sí que menciona lo siguiente en referencia al uso del velo islámico:

(Corán 24:30-31) "Di a los creyentes que bajen la vista con recato y que sean castos. Es más correcto. Aláh está bien informado de lo que hacen. Y di a las creyentes que bajen la vista con recato, que sean castas y no muestren más adorno que los que están a la vista, que cubran su escote con el velo y no exhiban sus adornos..."



Otra cita interesante al respecto en el Corán es la siguiente:

(Coran 33:59) "¡Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con el manto. Es lo mejor para que se las distinga y no sean molestadas. Aláh es indulgente, misericordioso."


Cuando Mahoma recibía a sus fieles para dar consejo u oración, a la par lo podían hacer también sus mujeres. Al parecer, se sentían acosadas y Mahoma redacto un precepto en el que decía: “Y cuando le pidáis algo a ellas, hacedlo detrás de un velo: es mas puro para vuestros corazones y para los suyos”. A raíz de este precepto el velo empezó a usarse de dicha forma, para ocultar a las mujeres.


Me gustaría mencionar el uso del burka en mujeres Occidentales que se encuentran viviendo en países islámicos como ejemplo quiero mencionaros la emotiva historia de una española atrapada en Afganistán. Un libro escrito por Reyes Monforte “Un burka por amor” basado en hechos reales, en el cual narra la historia de amor de María, una joven española que se enamora de Nasrad, un hombre afgano con el que trabaja y con el que acabará viviendo en Afganistán donde tendrán un primer hijo. La pareja decide volver a Madrid para que el padre de María conozca a su nieto y a Rashid, pero estalla la guerra en Afganistán y el marido de María decide volver a su país, por lo que ésta también le acompaña y acabarán atrapados en un país que vive bajo el régimen Talibán, más tarde tienen un segundo hijo.
En Afganistán se encuentran las cosas aun más difíciles de lo que habían imaginado de antemano, ya que al poco de llegar les roban todo su dinero y los documentos, con lo que se quedan atrapados en aquel medio hostil, en el que ella tras varios años de intento no puede acostumbrarse a lo que para ella es un infierno. El ir tapada de los pies a la cabeza, solo es un detalle simbólico de la vida que tiene que llevar, para ilustrar esta vida, la autora nos menciona unos cuantos detalles entre otros: una mujer nunca puede salir sola, una vecina viuda de la protagonista salió y la apalearon, violaron y dejaron abandonada y ensangrentada la encontraron a los dos días en este estado, al poco tiempo se suicido estando embarazada de cinco meses, parece ser que en Afganistán se da el índice de suicidios más alto del mundo entre las mujeres; otra situación que se le daba a la enamorada es que las mujeres en ese país no tienen derecho a la sanidad y en su segundo parto las cosas venían mal y la suegra la atendió con los conocimientos que ella tenia que en este caso consistían en poner una enorme piedra sobre la tripa y sentándose sobre ella repitiendo constantemente que las cosas no iban a ir bien, al final tuvieron que hacerle la cesárea con un cuchillo y cogió una infección. En aquel país el hombre puede tener varias mujeres y la mujer solo puede salir de casa acompañada como ya hemos dicho, en casa queda al servicio de la madre del marido con el resto de las mujeres. Hubo un momento en el que María, que así se llama la protagonista, sintió que no podía continuar viviendo en aquellas condiciones.

Con toda esta información sobre la mesa quedarían sin resolver algunas preguntas: ¿Es el burka una forma de someter a la mujer? ¿Es creíble que la mujer libremente desee utilizar esta prenda? ¿Son felices las mujeres? Son preguntas que están fuera de nuestro alcance para resolver.

Jovana Punisic


 

viernes, 15 de abril de 2011

Mujeres guapas y hombres interesantes

Cuando piensas en un presentador (o dos, igual da) ¿quiénes te vienen a la cabeza? Seguramente, me arriesgaré a decir, que en los primeros que piensas son Matías Prats o Hilario Pino. Y, ahora, piensa en presentadoras del telediario. Posiblemente te habrá venido a la cabeza una joven del estilo de Sara Carbonero o una tal Marta Fernández.
            Quizás no te hayas dado cuenta, pero algo muy común en los informativos de televisión, es recurrir al prototipo de “presentadoras guapas” y “presentadores maduros”. ¿Por qué? Porque es lo que vende. En la sociedad de hoy en día a las mujeres se les exige tener cuerpos esbeltos y estar eternamente guapas. Sin embargo, a los hombres se les pide ser “maduritos interesantes” cuando, con cierta edad, empiezan a vislumbrarse en su pelo las primeras canas. ¿Todavía no lo ves claro? Pongamos un ejemplo.

Estos son los rostros de los informativos más vistos, de la cadena Antena 3. Fíjate en las mujeres: jóvenes esbeltas, con taconazos, pelo perfecto (sin canas, por supuesto), elegantemente vestidas con un toque moderno, y maquilladas. Y los hombres: con traje clásico, corbata (lo más jóvenes se permiten prescindir de ésta), algunos empiezan a verse las primeras canas…  ¿No te sientes identificada o identificado? Pues claro que no, porque esto es lo que nos pide la sociedad, pero no es esa la realidad que vivimos.
En nuestra sociedad existen grandes grupos, muy bien diferenciados: los guapos y los feos, los delgados y los gordos… eso es todo, y con eso se nos define hoy en día. Realmente creo, que lo que le falta a nuestra sociedad son valores morales. Las desigualdades en nuestra estructura social no son producto de la economía, sino de la falta de valores y de moral en la sociedad. ¡Qué más dará las canas en la mujer! Igualmente se le podrá considerar bella. O un hombre con unos quilos de más al estilo de Florentino Fernández. Vendamos el carisma de una persona y no su físico.
Igualmente ocurre en la publicidad (como no, me desvío hacia mi campo). ¿Os viene a la memoria algún anuncio de cremas reafirmantes o antiarrugas (anterior a la campaña de Dove) en la que la mujer que aparecía en el anuncio, realmente necesitase esa crema? No, porque nadie va a comprar una crema publicitada por una mujer con celulítis o con arrugas, ¿no?
Y ahora, recordemos la campaña publicitaria de cremas anticelulíticos reafirmantes Dove:

En este anuncio para televisión se habla de “mujeres reales”, con el eslogan “por la belleza real”, mujeres con curvas, con algo más que huesos en el cuerpo.  Gracias a Dios, parece que poco a poco la sociedad se va dando cuenta de que lo que se anuncia no es real, poco a poco nos vamos acercando a prototipos de mujer más reales, que se pueden alcanzar. Con campañas como ésta, me alegra decir a todas las mujeres, que poco a poco se nos podrá empezar a valorar por algo más que por un conseguir tener un físico, que para mi gusto, resulta algo enfermizo (del estilo de Gisele Bundchen o Adriadne Artiles).

Eva Fabregat Segarra

lunes, 21 de marzo de 2011

Desigualdades de género en las sociedades profesionales de salud pública

Las desigualdades de género se producen por posiciones jerárquicas en las sociedades profesionales de salud pública. Se han realizado numerosos estudios en diferentes países que han dejado claro la representación desigual de hombres y mujeres en posiciones de liderazgo y reconocimiento científico. Astrofísica descubridora de la primera radio señal de pulsar, Dorothy Crowfoot Hodgkin química pionera en la aplicación de rayos X a la bioquímica, Sophie Germain era matemática francesa destacada en su aporte a la teoría de números, Rachel Carson figura clave en ecología y la generación de conciencia ambiental y Jane Goodall primatóloga que estudió el uso de herramientas en chimpancés, todas estas mujeres entre muchas otras han significado y significan mucho gracias a su trabajo y más tarde o mas temprano han sido reconocidas gracias a su trabajo.

En España también se han realizado varios estudios en la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS). Pero ha decir verdad en los últimos años ha aumentado progresivamente el número de mujeres científicas y que además son reconocidas. Todo esto es gracias a las diferentes organizaciones que intentan luchar contra las desigualdades de género pero no ha repercutido en todas las áreas de igual manera. Además de diferenciar hombres y mujeres en posiciones jerárquicas también podemos encontrar varias desigualdades en cuanto a salarios, por ejemplo, una doctora que trabaja en un hospital no cobra lo mismo que un doctor de su misma especialidad y de igual capacidad.

¿Pero porqué ocurre esto?

Las desigualdades de la sociedad vienen dadas por las desigualdades que habían en el pasado. Una mujer debía estar en casa cuidando de la familia, pero la mujer actual, la mujer de hoy no es otra que la que consigue compaginar trabajo y familia. Poco a poco desde los años 70’ la mujer se hha ido incorporando a la vida laboral. Por eso no puedo entender aun por qué sigue habiendo dichas desigualdades entre hombres y mujeres en el campo de la medicina en física Albert Einstein e Isaac Newton, en sociología Auguste Comte, en antropología Claude Lévi-Strauss, en psicología Sigmund Freud... Los científicos famosos son incontables por disciplina, y sean famosos o no, la realidad es que en general se trata de hombres. ¿Pero que pasa con las mujeres científicas? Las universidades forman miles de futuras científicas, pero a la hora de ocupar primera plana la sociedad no hace ni caso. Yo quisiera nombrar a unas cuantas de ellas para que podamos observar lo magníficas que eran y que si no fuera por ellas muchas de las cosas de hoy en día no existirían. Marie Curie era investigadora de la radiactividad, Rosalind Franklin trataba la biofísica que fue crucial para el conocimiento del ADN.
La situación actual de la mujer en cuanto a profesional de la salud pública debe cambiar.

Jovana Punisic

lunes, 21 de febrero de 2011

Evolución de la mujer en el hogar

La mujer en la publicidad siempre ha sido un reflejo de la sociedad del momento.
A pesar de que la situación de la mujer en lo referente a discriminaciones ha mejorado, todavía encontramos situaciones cotidianas en las que las mujeres se ven sometidas a  la esclavitud de la imagen que según el modelo de sociedad imperante y los procesos a los que tiene que someterse para ajustarse al prototipo que se le asigna.


En los inicios de la publicidad, la mujer aparecía siempre como la perfecta ama de casa, joven, etérea, sumisa, madre de sus hijos, encargada de todas las tareas del hogar… mientras que el hombre, el padre de familia, se dedicaba a llevar el dinero a casa y a sentarse en el sofá a leer el periódico mientras las mujeres se ocupaban de sus hijos.
Poco a poco esa imagen se ha ido renovando, y ahora, ya empezamos a encontrar anuncios en televisión donde los hombres también son los que cocinan, limpian o juegan con sus hijos.


Esa evolución en la publicidad, no es más que el reflejo de la evolución personal que ha sufrido la imagen de la mujer en la sociedad. Dicha evolución la podemos ver si pensamos en muchas de nuestras abuelas: ellas son las que cocinan, limpian, compran… y nuestros abuelos los que hacen las pequeñas chapuzas del hogar tradicionalmente asignadas a los hombres.



domingo, 20 de febrero de 2011

Sexismo en los anuncios publicitarios

Actualmente las distinciones entre hombres y mujeres son bastante menores debido a la "evolución" cultural, pero aun así siguen existiendo. Esto se puede ver claramente reflejado en los spots publicitarios. En algunos anuncios hay hombres que concinan, que ponen la lavadora e incluso que limpian, pero si nos fiajamos bien hay una gran diferencia en estas campañas que en las que aparecen las mujeres realizando esas mismas tareas domésticas. Un ejemplo en el que los quehaceres de la mujer se ven claramente ridiculizados es cuando el hombre aparece cocinando con un gorro de chef como un profesional y las mujeres, en cambio, no son consideras expertas, si no que son vistas como "simples" amas de casa. Como otro ejemplo claro podemos encontrar los anuncios publicitarios de la empresa Axe (gel de baño para hombres, foto dcha.) en el cual utilizan el cuerpo de la mujer como reclamo y objeto sexual, ya no sólo por que salga una mujer en biquini si no porque se utiliza su cuerpo manchado de barro y con las palabras "Wash me" en el vientre para conseguir "vender" el producto.

En la publicidad se sigue enunciando situaciones en las que lo masculino va asociado a inteligencia, fuerza, valor, independencia, capacidad económica, mientras que lo femenino se asocia a dependencia, seducción, debilidad, delicadeza, ausencia de autonomía económica, aceptación al dominio...

Pero lo peor de esto es que se transmite en la publicidad y hace que participe directamente en la formación mental de la sociedad.

En definitiva, ¿existe hoy día el sexismo en los anuncios? Sí, ya que se llama "sexismo" a la discriminación de las personas en base a su sexo en lugar de por sus méritos individuales. Pero he de decir que la incorporación de las mujeres a la vida pública ha avanzado notablemente en las últimas décadas, fruto de la lucha que muchas muejeres mantuvieron y mantienen por acabar con la exclusión.


Jovana Punisic